10.10.07

Espacio entre mi cabeza y mis pies

No es locura.

Fueron aquellos los que se levantaron,
bajaron y subieron, cogieronme;
primero las piernas, luego el cuello.

No es locura.

Fueron aquellos quienes positiva
volvieron la polaridad terrestre
y claro, yo, negativo con cara muerta
en lo que parece el instante
en que los kilos se pierden no corriendo,
sino odiando.

No es locura.

Fueron aquellos quienes me dieron vueltas.
Y que fácil es perder de vista
aquel punto lejano, que queda como lunar
en lo que parece ser los restos de la imagen.

No es locura.

Fueron aquellos quienes se fueron a correr.
No les perseguía nadie. No querían escapar.
Tan brillante se vuelve aquello,
tanto de mentira hay, que ya no la se distinguir.

No es locura.

Fueron aquellos que querían sacarme a pasear.
Dejaron al que decía ser yo en el lugar
en donde hoy me jacto de estar perdido.

No es locura.

Fueron aquellos quienes desplegaron esta página.
Buscando ubicarse, corren y corren.
Yo hago lo contrario, quizá para hacer menos finito
el caos de lo inercial, con miedo de perderme en el cero absoluto.

3.10.07

SINTITULO

(escrito en estado de inconciencia)

Quizá una sonrisa detenga tu impresión dual,
trial, cuar…y ni más un ademán displicente albergará
incólumes vidas unitarias, mejor dicho vida dada,
vida, vida, visible, vivida,
velada ante el resplandor de una ilusionaria marca,
nacida, muerta, vivida para doler, para notarse, para engarrapatarse.

¿Quién quiere multiplicaciones?
¿Quién quiere espejos matriarcales?
Suficientes las dobles volumétricas condescendencias.
Suficiente la percepción, que entre todo lo posible se ve a si misma.
Inalcanzable la idea de un –mismo- que ante mil ojos fue señalado,
que ante un ciencabezas fue imaginado.

Y como las cortinas que engrisesen las claras ventanas enroscadas a la ciudad
se precipitan como inspiración, como cancelación de todo el espíritu,
de toda la maquinaria sedienta, ardiente de trabajar.
Quién entendiera aquella pasión.
Quién proyectara tan pequeña sociedad, forjada en grises mantos,
fijada en esféricas nieves, en climas presurosos que se vomitan a si mismos.

Ya no deba nadie pisar rededor desconocido.
So peligro de autodenigrarse deba el hombre ser nada para pisarse,
deba ser algo para encontrarse o deba quizá cuestionarse y sentir su peso.
Sus incontables kilos lo esperan. Sus desgraciadas ganas son su medida.
Su brillante ingenuidad su condena, su feliz precipitación.

13.9.07

Eres tú tu sola belleza

Eres tú tu sola belleza.

Te perdiste entre esos gigantes
que luz comen y de su excremento bebemos.

Bacteria descompone lo descompuesto.

Llora y sigues encima,
humanizas la lluvia,
encauzas lo poco que le queda
y piadosa te acuerdas de que tus pies duelen,
cuando tu peso rompió ya aquel puente
entre nuestra soledad y el hogar.

Una línea a mitad de tu pecho
divide el placer, parte ese clavo sin punta
que no se incrusta más entre tus sienes.

Atado. Secas las hojas secas.
Las olas en tu costado teñidas de tierra
van ahogando tus tobillos.

Olas se estiran,
el espejo que se retira
y la imagen trae detrás de su ombligo
el tsunami que olvidaste el día
que bajaste de aquellas ramas.

6.9.07

SINTITULO

Puede que sea mi falta de irracionalidad
que ahoga tan altaneramente mi tacto,
aquella que viola cada vaso sanguíneo,
o que traga su saliva y escupe la ajena,
aquella que me parquea y apaga el motor
entre las dos señales de discapacitados.

Si, aquella que de arriba se ve grandiosa
y que por dentro monstrifica las pocas pasiones
que no quisiera nunca diluir.

Qué no hacer sin ella.
Piel nueva surgiría debajo del velo,
capas muertas de pre-vida caerian,
un cuerpo entero nacería entre las piernas
de una sangrante virgen que no llora.

Puede que sea mi lenguaje kamikaze
quien se hunde a si mismo,
quien se ve proyectado en el mar gris
y cual bestia ataca a su reflejo sin más dolor.

Que hacer sin él,
que me libera y me aprisiona,
que me asesina y sin embargo me crea.

Enterrado de cabeza
con los pies para respirar
el criminal espera mi perdón,
yo espero.

Lo espero y me salva,
lo detengo y muero,
pero esta vez con los pies para caminar.

11.7.07

Nada Vacío

A propósito de esta larga ausencia en este sitio, que más bien fue falta de manifestación, porque muchas veces entré, quizá por curiosidad o por no tener nada más en mi rutina diaria, tengo algunas cosas en mente. El pensar que estoy pensando en el vacío es una de las cosas más raras en las que se puede pensar. ¿Cómo es que la nada puede ser sujeto de mi reflexión o es acaso que el concepto esta mal planteado? Poco a poco surgen ideas que se van conectando, pero ¿cómo es que llego a una construcción que me de por resultado una idea que esencialmente no debería existir? Esto me sirve de excusa para plantear algo más: ¿Somos nosotros los que creamos la realidad a partir de las ideas? En una de las salidas anteriores les escribí un poco sobre cómo es que la realidad se nos presenta y es esa la única realidad. Es un egoísmo epistemológico del cual no se tiene salida. Pero por pragmáticos, por flojera o, más peligrosamente, por dogmáticos, podemos quedarnos en esta postura sin hacerle honor a ella misma. Si es que mi aparato discernidor de la realidad se ha construido a partir de mi única experiencia propia con ella, la mía es solo una de ellas. Esto es obvio, pero la puesta en común de las realidades es lo que hace interesante a este proceso individual, que luego se vuelve colectivo.
El vacío lo podemos considerar solo porque tenemos concebida la oposición. En la naturaleza no existen los opuestos. Toda clasificación que hayamos hecho, la convierte sólo en eso, una clasificación humana. No quiero ahondar en esto, pero tengámoslo por supuesto. Entonces el vacío es la oposición de lo que para nosotros es común, la presencia de algo. ¿Qué concepto más preciso en el que podamos coincidir los humanos? Sin embargo hay quienes dudan. Un concepto tan accesible a todos y colectivamente similar puede tiene orígenes individuales y termina desembocando en el mismo cauce. Pero, ¿alguien se cuestiono de dónde salió? ¿Alguien se preguntó si es que algo que no debería existir por concepto existe? ¿No sucedería esto con muchas ideas que damos por sentadas? Con esto puedo referirme a los ídolos del foro, de los que Bacon hablaba. Justamente ‘foro’ hace referencia a lo común, a la interacción y, más precisamente, al lenguaje. La palabra inventa realidades y la palabra cuando sale de la mente y se hace común se convierte en lenguaje. El lenguaje forma el intelecto y se convierte en el molde de la razón. La razón que fabricamos nosotros y que todo el proceso lo tenemos corrupto es aquella en la que confiamos. Lo más contradictorio es que con mi razón corrupta llego a cuestionarla. Entonces, ¿debo o no debo confiar en ella? Quizá que nuestra razón sea nuestro peor castigo. Quizá si vivo mirándome la nariz sea el mayor regalo. La historia humana se siente, si se la mira lo más lejos posible, como la gran contradicción. Por eso todos quieren mirarla de cerca, pero eso es un engaño más. Es una decisión que todos debemos tomar, pero la distancia que tomemos será inversamente proporcional a una vida más o menos feliz. Es una cuestión de moral. Es una cuestión de si te sobra el tiempo. Es una cuestión de no encontrarle el sentido a nada. Quizá con lo poco que les he dado puedan ya darse la idea de cómo no buscar el sentido, sino inventarlo. No queda otra.

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